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Cuerpo post-embarazo, enterate cómo cuidarlo

Primero: no desesperes ni te apures. Después de 40 semanas de embarazo y un parto, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse. Los cambios que vivió fueron muy grandes, no esperes volver a ser la de antes en tres meses. Además, si estás amamantando, una dieta restrictiva en calorías compromete la calidad de la leche y podría comprometer también la producción , además de cansarte demasiado en un momento en que necesitás todas tus energías.

Hablalo con tu médico; que sea él quien diga cuándo podés comenzar a cuidarte en las comidas y a volver a hacer actividad física. Cuando te habilite a hacerlo, notarás que pronto tu cuerpo reaccionará de manera favorable porque amamantar, en la mayoría de las mujeres, adelgaza. Esto ocurre porque producir leche hace que el cuerpo consuma unas 550 kcal al día.

Ejercicios

Alrededor de los tres meses post parto es probable que puedas incorporar ejercicios a tu rutina diaria. Se aconseja comenzar con paseos cada vez más largos, que se pueden transformar en caminatas largas todos los días. Es importante que la actividad que comiences sea de manera suave y gradual, que no sea de alto impacto. Caminar una hora, nadar, practicar yoga o hacer estiramientos en zonas específicas como vientre, abdomen, piernas o brazos son un buen modo de empezar a ejercitarte tras el parto. Si empezás con caminatas tenés la virtud de que podés incluir al bebe en el paseo.

Es importante realizar algunas de estas actividades porque ahora vas a tener que hacer mucha fuerza con tu cuerpo: cargar el bebé, levantarlo, dar el pecho en posiciones incómodas. Todo esto te dará dolor de espalda, cuello y brazos. Fortalecer los músculos abdominales y posturales te ayudarán a lidiar con estas nuevas fuerzas que tendrás que hacer.

Alimentación

Este período en el que tu cuerpo se está adaptando a una nueva rutina, se está recuperando de un parto y está amamantando, necesita muchos nutrientes y calorías para mantener la energía que necesitás. Una dieta equilibrada y adecuada en cantidad y calidad, donde comas todos los tipos de alimentos será la clave para recuperar tu cuerpo.

Durante la lactancia es importante mantener los hábitos adquiridos en el embarazo, evitar las dietas restrictivas optando por una dieta completa y equilibrada. Se recomienda consumir:
– Cereales, derivados (pastas, panes, galletitas, etc.) y legumbres: preferir siempre los integrales y moderar el consumo de panificados.
– Verduras y frutas: 5 porciones al día, utilizando verduras y frutas cocidas y crudas (prestando especial atención a su higiene), de diferentes colores. Estos alimentos brindan minerales, vitaminas y fibra.
– Lácteos: se recomiendan 3 porciones de lácteos por día. Son la principal fuente de calcio.
– Carnes y huevo: se recomienda variar entre carnes blancas y rojas, seleccionando cortes magros y retirar la grasa visible antes de su consumo. Pueden incorporarse hasta 3 huevos semanales y se sugiere el consumo semanal de pescado. Aportan hierro, proteínas de excelente calidad y omega 3.
– Aceite: es necesario por su aporte de grasas saludables, se recomienda consumirlo crudo como condimento.
Es importante no olvidar la hidratación. Se recomienda consumir 8 vasos de agua por día, también pueden incorporarse caldos de verdura, jugos naturales o licuados de frutas con agua o leche, e infusiones suaves como té o mate cocido, evitando el exceso de café y el consumo de alcohol.

En un momento normal de la vida, una mujer necesita ingerir el mínimo de 1.200 calorías pero en este período post parto necesitarás un mínimo de 1.800 calorías al día, ¡así que nada de saltearse comidas!

 

Ante cualquier duda consulte a su médico.

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